Estoy sola en la calle, está oscuro y no hay nadie a pesar de que son las ocho de la tarde. Yo no tengo a donde ir, doy vueltas sin rumbo fijo, me escape de casa, estaba harta de aguantar a importantes empresarios que no me importaban y no paraban de beber y gritar. Pero como no hay nadie tengo miedo, y frío. Estoy sentada en un banco del parque de la ciudad, si fuera otra hora y otro día estaría abarrotado de gente,pero en este instante esta vacío, no se oye nada,mentira, oigo algo, pero es diferente, no es ruido de coches, ni animales, ni un CD reproduciendose, es algo más real, más verdadero, más no se, más impresionante. No tengo nada que hacer, y algo con intriga y misterio es algo que realmente me apetece asique, me paro en seco, pongo atención, afino mi oído y me dejo llevar. Las notas me guían por el camino, es una melodía exquisita, y si sabes escucharla bien puedes encontrarle el verdadero mensaje, yo aún lo estoy buscando. El camino parece que se acaba, me ha conducido hasta unas obras abandonadas, paradas por la falta de dinero, donde solo quedan estructuras de hormigon sin sentido, sin coherencia. Y yo me adentro en el laberinto de plantas de hormigon,la música no cesa, y cada vez la puedo oír con más fuerza, cada vez estoy más intrigado, hasta el punto de empezar a correr, para llegar antes, para encontrar la sorpresa, para averiguar quien es el causante de tal deleite concierto de notas acompasadas, con mensaje oculto en cada uno de esas pequeñas punzadas. Jadeante he llegado a la cuarta planta, y veo un foco de luz, me adentro entre la estructura y llego a una habitación. Me sorprendo pues esta tiene paredes, armario, fotografías, y sobretodo tiene el foco de mi interés, tiene una adolescente, muy guapa, ojos azules y tez blanca, pelo largo y morena, sensual y perfecta. En sus manos su guitarra, que no deja de sonar. La chica no se sorprende al verme y dice:
+Te estaba esperando.
-¿Sabes quien soy?
+No, pero lo intuyo, te escuche seguir mi mensaje.
-Si, lo he seguido pero no lo he conseguido descodificar.
+Quizás es porque no le ves significado, tienes que buscarle tu propia definición, yo hago música y tu entiendes lo que oyes.
-Es muy bonito, me encanta, tu puntero, tu melodía, tu fuerza de captar mi atención. Tú también me encantas, eres realmente bonita.
+Gracias, pero deja de hablar, añadete a mi, coge aquella guitarra, enseñame tu interpretación de la situación.
Los dos embelesados bajo la luz tenue de un foco a punto de fundirse, mirándose a los ojos mientras sus manos, veloces, abanzan por el mástil, creando, componiendo, sintiendo el ambiente que les acompaña en una noche tan especial.
+Te estaba esperando.
-¿Sabes quien soy?
+No, pero lo intuyo, te escuche seguir mi mensaje.
-Si, lo he seguido pero no lo he conseguido descodificar.
+Quizás es porque no le ves significado, tienes que buscarle tu propia definición, yo hago música y tu entiendes lo que oyes.
-Es muy bonito, me encanta, tu puntero, tu melodía, tu fuerza de captar mi atención. Tú también me encantas, eres realmente bonita.
+Gracias, pero deja de hablar, añadete a mi, coge aquella guitarra, enseñame tu interpretación de la situación.
Los dos embelesados bajo la luz tenue de un foco a punto de fundirse, mirándose a los ojos mientras sus manos, veloces, abanzan por el mástil, creando, componiendo, sintiendo el ambiente que les acompaña en una noche tan especial.

No hay comentarios:
Publicar un comentario